2018, UN AÑO PARA RECORDAR

Camino en solitario por la orilla de la playa. Es temprano y hace frío. Mis manos se arremolinan dentro de los bolsillos buscando calor… Me invade la nostalgia. Quedan pocos días para que termine 2018 y mi cabeza no para de divagar. ¿Tristeza?, ¿melancolía? No lo se, es un cúmulo de sensaciones. Miro atrás y este año han ocurrido muchas cosas bonitas…  Wow!! Vaya año!! 2018 ha sido un año lleno de sensaciones y experiencias increíbles. Dicen que nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas. Así veo mi año viajero. Este ha sido un año muy especial en el que no ha hecho falta recorrer miles de kilómetros para tener experiencias que recordar.

 

 

2018, UN AÑO PARA RECORDAR

 

Mi mente se va al Puerto Palafítico de Carrasqueira en Portugal, donde me resguardaba de la lluvia en una de las casetas de pescadores. Cierro los ojos y aún recuerdo el sonido de los mástiles de los barcos al moverse. Todo era gris. El gris del cielo se unió con el mar. Las pinceladas de color las ponía las barcas y algunos aparejos de pesca. Recuerdo el sabor del bacalao en el Restaurante O Folha en el que paré antes de pasearme por las casas de paja de Carrasqueira… Que curiosas aquellas casas, son muy similares a las casas de los mayetos en mi tierra.

 

 

Recuerdo que reservé una casa en Setúbal, al sur de Lisboa. Cerca estaba el bonito Mercado Do Livramento, en el que hay un mural de azulejos muy curioso. Recuerdo los puestos de pescado de una frescura inigualable. Recuerdo el paraje de la Sierra do Arrabida y el silencio del Cabo Espichel con su faro erguido a los embates del viento y la decadencia del desolado alojamiento de peregrinos.

 

 

Los retazos de la memoria me llevan a la Catedral de León. Nunca ví ni oí un órgano sonar de esa manera, una experiencia única. Recuerdo sensación de grandeza de la Cueva de Valporquero en León. El reflejo blanco de la nieve recién caída y mis huellas al pisar, una nueva sensación. Por aquí, por el Sur no estoy acostumbrada a ver mucha nieve.

 

 

Recuerdo despertar saboreando una taza de café en mis manos en plena naturaleza en el camping Giralda de Isla Cristina. Del sabor del pulpo a la brasa en el Mesón El Gato y de la variedad de atunes y gambas del Mercado de Isla Cristina.

 

 

Pero hay algo que mi memoria no puede y nunca olvidará. En Mayo organicé mi primer blogtrip, #ChipionaNatural. Este debía ser en mi pueblo… y así fue. Quise que vinieran solo amigos. Las cosas funcionan mejor si tienes feeling y en #ChipionaNatural lo hubo. El blogtrip quise que comenzara en el claustro del Santuario de Regla. He paseado muchas veces en soledad por sus muros al que tanto cariño le tengo, por cercanía y por historia. No podía faltar la subida a mi faro, fue uno de los momentazos del año. Estar ahí con amigos fue una pasada. Organizar el primer Blogtrip en bicicleta de España, no estuvo nada mal.

 

 

 

 

Recuerdo mi visita a la Cripta de San Antolín en Palencia. Que sensación mas bonita, visitarla en solitario es una experiencia única. Esa Calle Mayor Palentina que tanto me gusta pasear entre sus soportales!!!

 

 

No olvidaré la llegada a Cornualles en Ferry. Preciosa esa región desde el mar!! Recuerdo escribir en mi cuaderno de viajes sentada en el pequeño y coqueto puerto de Polruan en Cornualles, con la solitaria compañía de una sidra. Recuerdo pasear en solitario por las callejuelas que llevan al puerto, el sabor de los sandwiches de cangrejo. Recuerdo el precioso pueblo de Polperro y sus barcas amarradas en el puerto. Las estrechas carreteras donde casi no cabía un coche. ¿Se puede llorar de sensaciones? Pues si… recuerdo llorar de al sentirme diminuta con lo que mis ojos veían. El pequeño puerto estaba solitario, solo estaba yo ante el espectáculo nocturno de luces. Todo parecía que estaba allí por mi… cuantas emociones y sensaciones juntas!! Si, esa noche lloré de emoción…

Al cerra los ojos me lleva al olor de los scones recién hechos… que sabor tienen con la crema de Cornualles!! Que bonitos recuerdo me he llevado de este gran viaje en familia a Cornualles!!!

 

 

 

 

La brisa del Sur arrecia mi cara, pero es una brisa fría. Desde aquí ya diviso el Faro y mi paseo por la playa está llegando a su fin… Recuerdo la brisa en mi cara, pero esta vez una brisa cálida. Este recuerdo me lleva a mi ruta en bicicleta por la Côte Sauvage y las Salinas de Guerande en la Bretaña Francesa. Cuantas satisfacciones me ha dado esta región y cuanto me identifico con el sentimiento bretón!!! La Bretaña es una tierra que atrapa.

 

 

 

Este año he visitado mucho mi comunidad autónoma, Andalucía. Es tan grande que hay zonas aún desconocidas para mi. No hacen falta viajar a miles de kilómetros. Momentos viajeros se pueden tener en cualquier parte y Andalucía está llena de lugares bonitos propensos a momentos inolvidables.

Recuerdo mis colaboraciones con el proyecto de Guadalinfo #Aunahorade. Este año he descubierto con este proyecto pueblos de Granada, Almería y Sevilla junto con buenos amigos. De estos blogtrips me llevo en mi mochila recuerdos únicos. . Recuerdo cantar con mis amigas y compañeras de coche camino de Granada. Recuerdo caminar entre los humedales de El Padul. Recuerdo descalzarme y andar río arriba por el Río Andaráx en Padules… Recuerdo un paseo en catamarán en Garrucha, recuerdo sabores… Cuantos recuerdos!!! Bien dice el refrán que “Mas vale torre hecha, que castillo por hacer”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recuerdo el paisaje desde el Castillo de Santa Catalina de Jaén. La monumentalidad de Ubeda y Baeza, dos de las cuidades Patrimonio de la Humanidad de Andalucía. Cuanto renacimiento hay en estas dos ciudades, sin duda sus habitantes se pueden sentir orgullosos. Caminar entre olivos de donde se cosecha el oro liquido de Andalucía… Cuantas sensaciones me ha dado esta provincia en tan solo 3 días!

 

 

 

Mi paseo ya llega a su fín. Estoy a la altura del Santuario de Regla y ya diviso mi casa. Cuantos recuerdos bonitos han llegado a mi memoria en este bonito paseo mañanero. Dicen que en el mar la vida es diferente. Que no está hecha de horas, sino de momentos. Se vive según las corrientes, las mareas, siguiendo el sol.

Así ha sido mi año, un año de improvisaciones, de mareas, de corrientes… un año en el que he perseguido el sol y he encontrado grandes amigos. Un año para recordar

 

Como todos los buenos viajeros, he visto más de lo que recuerdo y recuerdo más de lo que he visto. – Benjamín Disraeli.

 

Teresa Lorenzo

Fotos: Sergio Otegui de Nada Incluido y Teresa Lorenzo

 

 


Teresa Lorenzo, viajera y bloguera. Mi pasión por viajar, conocer mundo y la buena gastronomía me llevaron a fundar mi blog. Te sorprenderá el nombre, pero la figura bucólica y mística de los faros me atrae, ¿A ti no?... Mi objetivo es enseñar que es posible viajar de una forma alternativa desde el concepto Slowtravel y por supuesto te ayudo a organizar tu propio viaje.


'2018, UN AÑO PARA RECORDAR' Tienes 2 comentarios

  1. 27 diciembre, 2018 @ 08:39 Mar

    Precioso post compañera!
    Me ha encantado compartir algunos de estos recuerdos!
    Este 2019 seguro que estará lleno de mil sorpresas bonitas! Así te lo deseo!

    Reply

  2. 26 diciembre, 2018 @ 23:36 Sergio Otegui

    Qué forma más bonita de resumir tu año. Yo también he tenido un 2018 intensísimo, y se augura un 2019 de infarto. Pero es tan enriquecedor poder dedicarte a lo que te gusta… Sea como sea, gracias abrirme las puertas de Chipiona y generar tantos recuerdos en común. ¡Un abrazo!

    Reply


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Tanto los textos como las imágenes de esta web pertenecen a la autora del blog de viajes El Faro de la Jument Teresa Lorenzo. Se podrá reproducir citando bajo licencia Creative Commons con el consentimiento previo de la autora.

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