PUNTA Y FARO DE SAINT MATHIEU, BRETAÑA FRANCESA

¿A cuantos de los que leen este post no les hubiese gustado en su otra vida ser farero? Los Faros estan enclavados en lugares solitarios, inhóspitos, son lugares que invitan a la paz, a la serenidad, son un verdadero estimulo para la imaginación. La silueta de un faro es atractiva y robusta, es una construcción que está expuesta a las grandes inclemencias del tiempo, casi siempre rodeados de rocas en el mar o acantilados, formando  paisajes naturales de una gran belleza. A quien no le gustaría vivir en un lugar así?

Faro de Saint Mathiu, Bretaña Francesa

Faro de Saint Mathieu, Bretaña Francesa

Un faro que me impactó por su gran belleza y porque está junto a las robustas  ruinas de una abadía benedictina, es El Faro de Saint Mathieu, situado en Plougonvelin, en el Bretón departamento de Finisterre, muy cerca de Le Conquet, en cuyo puerto se zarpa hacia la Isla de La Molene o La Isla de Ouessant.

Faro de Saint Mathiu

Faro de Saint Mathieu

Cúpula del Faro de Saint Mathieu

Cúpula del Faro de Saint Mathieu

Punta de St Mathieu, Bretaña Francesa

Punta de St Mathieu, Bretaña Francesa.

El Faro mide 37 metros y es visitable. La torre banca y la cúpula roja de este faro hace que  sea un poco singular, pero sobre todo por la silueta que a lo lejos forman el conjunto del faro y la abadía. La Leyenda cuenta que unos mercaderes del Departamento Breton de León al trasladar los restos del Apóstol Mateo se salvaron milagrosamente frente a la Punta de Saint Mathieu, asi que en el Siglo VI se fundó en este lugar el primer monasterio, para que descansaran sus reliquias.

Mama y Violeta en Saint Mathiu

Mama y Violeta en Saint Mathieu.

Faro de Saint Mathiu, Bretaña Francesa

Faro de Saint Mathieu, Bretaña Francesa

Durante la revolución francesa la abadía fue saqueada y destuida. Lo único que se conserva es la fachada romana, los arcos y las bóvedas de piedra del coro. La piedra verdosa, las vistas al mar, el graznido de gaviotas, la brisa fresca y el color rojo de la cúpula del faro asomándose por los arcos del templo constituyen un placer para todos los sentidos.

Ruinas de la Abadía de Saint Matiu

Ruinas de la Abadía de Saint Mathieu.

Violeta en Saint Mathiu

Violeta en Saint Mathieu

Ruinas de la Abadía de Saint Mathiu

Ruinas de la Abadía de Saint Mathieu.

Tras la abadía hay un pequeño faro-semáforo.

Semáforo de la Punta de Saint Mathiu

Semáforo de la Punta de Saint Mathieu.

En los  alrededores de la punta se localizan varios búnkeres de la Primera y Segunda Guerra Mundial, a los que se llega por senderos costeros y en el que convergen el sendero GR34 con el parque marino de Iroise.

Junto a la abadía también hay una pequeña ermita, un monumento en homenaje a los marineros desaparecidos en el mar.

Hermita

Ermita.

El dia que visitamos el faro se celebraba en los alrededores unos bailes de folklore regional. Sus componentes paseaban por los alrededores del faro ataviados con el traje regional. Estar en ese momento en este lugar daba la sensación de estar viviendo en otro tiempo.

Punta de Saint Mathiu

Punta de Saint Mathieu.

Punta de Saint Mathiu

Punta de Saint Mathieu.

Teresa Lorenzo, El Faro de la Jument

Coordenadas : 48°19′8″N 4°46′3″W



Teresa Lorenzo, madre, viajera y bloguera. Mi pasión por viajar, conocer mundo y la buena gastronomía me llevaron a fundar mi blog, que toma el nombre de un faro fabuloso y con historia. Mi objetivo: enseñar que es posible viajar con niños y disfrutar de maravillosas experiencias en familia.


Tanto los textos como las imágenes de esta web pertenecen a la autora del blog de viajes El Faro de la Jument Teresa Lorenzo. Se podrá reproducir citando bajo licencia Creative Commons con el consentimiento previo de la autora.

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